Carta por la Sierra de Morón

Escrito por  Isamar Cabeza Opinión Viernes, 12 Abril 2013 10:59
Valora este artículo
(0 votos)

Nacida accidentalmente en una isla bañada por el mar, al que Serrat canta con orgullo, regrese apenas con una semana de vida a esta tierra a la que siempre habité.

Siendo el primer aire que respiré, la misma brisa que acariciara las orillasdonde las olas del mar Mediterráneo rompen con bravura, se enriquece mi ser por haber sido bautizada por sus aguas saladas, formando una miscelánea de sangre gaditana y sevillana y atesorando mis genes la huella celta, romana y árabe de mis antecesores, con el derecho que la vida me dio... hoy mi voz no me pertenece, mi voz es la voz de todos mis antepasados, hoy mi voz se la cedo a mi tierra para que grite y se desahogue con mis palabras.
Nadie que mire a nuestra Sierra puede evitar el asombro, la injusticia y la impotencia al verla como animal herido agonizante, muriendo lentamente hasta llegar a desaparecer. Su vegetación y su fauna, dueños legítimos, soberanos nombrados por la Madre Naturaleza de aquellos parajes, están relegados también a una desaparición fatídica y certera.
Hoy mi voz clama con sumo dolor, para que la avariciosa mano del hombre pare en su implacable destrucción.
Hoy mi voz es el grito de la Madre Tierra, el llanto mudo de su flora sumisa, el dolor inadvertido y agónico de todos los animales que la pueblan.
Por favor, por favor...a quien corresponda, a quien nos oiga, a quien le duela...hagamos algo por ella, que su silueta no desaparezca de nuestro paisaje por siempre.
NUESTRAS INFINITAS GRACIAS.